Las cuatro fachadas de la catedral
Románica, barroca, neoclásica: cada fachada de la catedral de Santiago mira a una plaza y cuenta una época distinta. Una vuelta alrededor del edificio.
La catedral de Santiago está rodeada de plazas, y a cada una de ellas abre una fachada. Dar la vuelta al edificio es recorrer ocho siglos de arquitectura: del románico del siglo XII al neoclásico del XVIII.
Platerías: la única románica
La fachada de Platerías, al sur, es la única que conserva su forma románica. Se construyó a comienzos del siglo XII y toma el nombre de los orfebres (los plateros) que tenían sus tiendas en la plaza.
Tiene dos puertas con tímpanos llenos de escenas de la vida de Cristo. Muchas piezas fueron cambiando de sitio con el paso de los siglos y hoy parecen colocadas sin orden, como un mosaico. Entre ellas está el rey David, sentado y tocando un instrumento de cuerda, una de las esculturas más hermosas del románico.
A la derecha de la fachada se levanta la Torre del Reloj, o Berenguela, que terminó Domingo de Andrade a finales del siglo XVII.
Obradoiro: la fachada del barroco
La fachada del Obradoiro, al oeste, es la imagen de la catedral que todo el mundo conoce. La diseñó Fernando de Casas Novoa entre 1738 y 1750. Toma el nombre de los talleres (obradoiros) de los canteros que trabajaron en la plaza durante las obras.
Casas Novoa resolvió un problema difícil: proteger el Pórtico de la Gloria de la lluvia y la humedad sin oscurecerlo. Para ello abrió en la fachada grandes ventanales, de modo que la piedra y el vidrio dejan pasar la luz hasta el pórtico. La fachada sube entre dos torres, la de las Campanas y la de la Carraca, y en el centro Santiago aparece como peregrino.
Delante de ella, una escalinata doble de comienzos del siglo XVII baja hasta la plaza. Debajo está la cripta del Pórtico.
Azabachería: la puerta de los peregrinos
La fachada de la Azabachería, al norte, es la primera que ven los peregrinos que llegan por el Camino Francés. El nombre viene de los azabacheros, los artesanos del azabache, que vendían allí sus amuletos.
La fachada románica desapareció en el siglo XVIII. La actual es neoclásica, del último tercio de ese siglo, con un diseño en el que intervinieron Ventura Rodríguez y Domingo Lois Monteagudo. Frente a ella está el monasterio de San Martín Pinario.
Quintana: la Puerta Santa
La fachada de la Quintana, al este, da a la plaza más grande alrededor de la catedral. En ella se abre la Puerta Santa, de 1611, que solo se abre en los años santos, cuando el 25 de julio cae en domingo.
El marco de la puerta lleva veinticuatro figuras románicas de profetas y apóstoles que procedían del antiguo coro de piedra del Maestro Mateo. Detrás de la Puerta Santa, un pequeño patio lleva a la puerta medieval que da acceso al interior.
Para saber más
Turismo de Galicia: catedral de Santiago de Compostela · A. García Omedes: Catedral de Santiago de Compostela, en La guía digital del arte románico

